La Historia De Zaqueo En La Biblia

La Historia de Zaqueo en la Biblia, cuenta como la vida de este hombre fue transformada por el encuentro que tuvo con Jesús, pasando de ser un hombre pecador a uno restaurado por el poder del Salvador.

Esta historia evidencia la misericordia del Señor sobre los pecadores, a quienes Él no rechazó, y en este caso este recaudador de impuesto no dejó pasar esta oportunidad de conocer a Jesús por lo que se subió en un árbol y recibió la visita en su hogar del Mesías.

Índice

    Zaqueo

    Zaqueo era un hombre judío de nacimiento, su trabajo era ser jefe de los recaudadores de impuestos, que tenía sede en el Oasis de Jericó cuyos huertos y palmerales producían buenos frutos, que se encontraban sujetos a la competencia y vigilancia del fisco.

    Este hombre por su profesión era odiado por los compatriotas, ya que era conocido por ser injusto, y hacer negocios ilícitos. Ante esto Zaqueo al conocer el testimonio de lo que se vivía cuando Jesús llegaba, y todo los milagros que sucedían él dispuso su tiempo para conocerlo, y cambiar su estilo de vida.

    La Historia de Zaqueo en la Biblia

    La Historia de Zaqueo en la Biblia

    La Biblia en el Evangelio de Lucas narra la historia de este hombre que tuvo un encuentro con el Señor, y esta historia dice lo siguiente:

    “Habiendo entrado Jesús en Jericó, iba pasando por la ciudad. Y sucedió que un varón llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico, procuraba ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeño de estatura.

    Y corriendo delante, subió a un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí. Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa.

    Entonces él descendió aprisa, y le recibió gozoso. Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador. Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; 

    y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre vino a buscar ya salvar lo que se había perdido” (Lucas 19:1-10)

    Este hombre tenía una anhelo en su corazón de querer cambiar por completo su vida, e hizo un gran esfuerzo en poder ver a Jesús, y ante ese encuentro Jesús lo vio y pidió quedarse en su casa en la noche, a lo que el emocionado accedió, y su vida cambió.

    Con este encuentro Zaqueo podía ver que a través de Jesús recibiría el perdón de sus pecados, ya que él era un hombre rico, y sabía que lo que tenía lo había recibido de manera fraudulenta, por lo que estaba arrepentido de ello, y quería subsanar lo que había hecho.

    Análisis del Encuentro de Zaqueo y Jesús

    La Biblia permite enseñar al creyente el propósito divino, y el evangelio de Lucas tiene el objetivo en comunicar la liberación que otorgaba Jesús a todos, una salvación dada desde la misericordia.

    Y en este caso se muestra ese encuentro de un pecador odiado por todos en su pueblo, pero que Jesús lo vio con ojos de misericordia, ya que Zaqueo tenía un corazón falto de perdón, pero Jesús accionó en amor y pudo entregarle su salvación.

    De este modo, se puede decir que fue un encuentro de transformación, y para ello se explicará al detalle lo que aconteció:

    Todo Ocurre en Jericó

    Jesús llega a Jericó

    Este encuentro de Jesús y Zaqueo se da en la ciudad de Jericó que era un núcleo urbano muy importante, que se encontraba situado entre las regiones de Judea y Perea. Siendo una zona fronteriza que tenía un servicio de aduanas y una guarnición militar grande.

    “Habiendo entrado Jesús en Jericó, iba pasando por la ciudad”

    Esta era una zona de intercambio comercial donde confluía muchas comunicaciones, siendo una ciudad llena de lo novedoso para la época, estando alejada del cumplimiento estricto de la leyes judías, por lo que era un lugar donde el pecado dominaba.

    Es por este motivo, que no fue al azar este encuentro que tuvo Jesús en este lugar, pues venía a romper las cadenas de impiedad que se movían en ella, y lo hizo a través de una de las principales autoridades del pueblo.

    Zaqueo el Recaudador

    Zaqueo el recaudador

    Este hombre que estaba deseoso de ver a Jesús, era Zaqueo, quien era bajo de estatura, y una persona de mala estima en el pueblo, por lo que él apartado de todos se subió en un sicómoro para visualizar mejor al Mesías.

    “Habiendo entrado Jesús en Jericó, iba pasando por la ciudad. Y sucedió que un varón llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico, procuraba ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeño de estatura. Y corriendo delante, subió a un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí” (Lucas 19:1-4)

    Jesús tenía mucho tiempo predicando, y era un personaje famoso, por lo que todo el pueblo se agolpó en verlo pasar, y Zaqueo no quería perder esa oportunidad, pero el fue sorprendido por la mirada del Maestro, quien le habló de forma directa a él.

    “Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa. Entonces él descendió aprisa, y le recibió gozoso (Lucas 19:5-6)

    Ante esa invitación que Jesús le hace a Zaqueo, emocionado bajó del árbol de forma inmediata para poder estar cerca del Mesías, quien quería posar en su casa.

    La Gente Murmuró

    Zaqueo en el Sicómoro

    Tras la invitación que le hizo Jesús a Zaqueo produjo la irritación de las personas que conocían a este hombre, por lo que acusaron a Jesús de entrar en la casa de un pecador.

    “Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador” (Lucas 19:7)

    Sin embargo, ante esos malos comentarios que contra Jesús y Zaqueo, no le prestaron atención, sino que se dispusieron en tener ese encuentro en esa casa y compartir el pan.

    Esa generosidad con la que Jesús se acercó a Zaqueo rompió todos los prejuicios que existía en este pueblo, donde al tener contacto con los pecadores era un insulto a las leyes. Sin embargo, Jesús mostró a través de ese encuentro que debían ver con ojos de amor y misericordia a todos, sin juzgar.

    La Conversión de Zaqueo

     Zaqueo es invitado por Jesús

    Al encontrarse Zaqueo frente a Jesús, él sintió en su corazón la misericordia y amor de Dios, quien a través de Jesús le brindaba una nueva oportunidad al ser aceptado a pesar de sus malos pasos, es por ello que él arrepentido decidió compensar a todos aquellos, a quienes le había hecho daño.


    “Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado” (Lucas 19:8)

    Este acto de generosidad con la que actúa Zaqueo luego de recibir esa invitación por parte de Jesús, se adecuó a las preinscripciones que exigía la ley, cuando alguien robaba a su hermano.

    “Si alguien roba un toro o una oveja y los mata o los vende, restituirá cinco toros por cada toro y cuatro ovejas por cada oveja” (Éxodo 21:37)

    Con estas palabras Zaqueo estaba reconociendo su pecado delante de todo el pueblo, y de una forma humilde quería remediar el daño hecho a todos en el pueblo, pues había un arrepentimiento genuino, por lo que Jesús vio con buenos ojos lo que estaba ocurriendo.

    Zaqueo recibe el Perdón

    Zaqueo se arrepiente de sus pecados

    Luego que Zaqueo anunció a todo el pueblo retribuir todo lo que él les había quitado, Jesús anuncia delante de todos que en ese día la salvación había llegado a este hombre pecador, y era absuelto de las deudas que tenía delante de los hombres y delante de Dios.

    “Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre vino a buscar ya salvar lo que se había perdido” (Lucas 19:9-10)

    Con estas palabras Jesús anunciaba a todos aquellos que juzgaban a Zaqueo, que él estaba siendo rescatado y liberado por el poder de Dios, ya que él pertenecía a ese linaje escogido.

    Jesús culmina diciendo que su misión en la tierra era liberar al oprimido por cualquier causa, dichas palabras rompían las cadenas de opresión que se vivía en ese tiempo, ya que eran dirigidos por los fariseos, quienes se desviaban en preceptos que dejaba a un lado la misericordia y amor de Dios.

    Se puede decir que este encuentro entre Jesús y Zaqueo no fue por casualidad, ya que todo lo que hacía Jesús en la tierra era con un propósito, y fue traer la libertad a todos aquellos que estaban atados a las cadenas del pecado.

    Es por este motivo que lo hizo con una figura relevante en el pueblo de Jericó, para que vieran el poder de Dios a través de aquel que era visto como pecador, pero sería transformado por este encuentro especial.

    Para finalizar se puede decir que en la vida de Zaqueo, la práctica del pecado no lo satisfacía, y cuando deseó tener ese cambio, Jesús pudo ayudarle y suplirlo, fue un deseo tan genuino y honesto que produjo dejar la práctica del pecado en el cual incurría, en su vida cotidiana.

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