Oración De Alabanza Y Adoración

La oración de alabanza y adoración es uno de los clamores más practicados por todos los seguidores de Dios, ya que a través de ella se exalta y se venera de una forma genuina la presencia de Dios. Cuando se ora se desarrolla en el creyente un agradecimiento sincero y genuino, donde aprende a reconocer el origen de sus alegrías y triunfos.

En este sentido solo puede ser agradecido quien sabe que Dios es el que lo ha llenado con sus dones y que gracias a eso y solo por eso ha alcanzado la victoria todos los días. La persona que sabe reconocer en Dios todo el bien de su vida agradece de manera sencilla y espontánea. No requiere de muchas palabras ni de tiempos reservados para ello, por lo que su oración de alabanza y adoración surge natural.

Cuando se está contento por alguna situación, surgen frases como "Gracias, Señor”, “Todo lo que tengo te lo debo a ti”, “Agradecido estoy”, “Todo el honor es para ti”, "La gloria es para ti Señor". Dichas frases refieren a un corazón donde el agradecimiento está a flor de piel, en el se apodera la humildad, el amor, y establece que hay un ser superior quien los bendice en todo tiempo, siendo el motivo de la vida.

“Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas” (Apocalipsis 4:11)
Índice

    Oración de Alabanza y Adoración

    Oración de Alabanza y Adoración
    Cuando el creyente dispone en hacer la oración de alabanza y adoración, abre su corazón a la primera actitud del hombre hacia Dios. Adorar a Dios es reconocerle como Dios, como Creador y Salvador, Señor y dueño de todo lo que existe, como Amor infinito y misericordioso.

    “A Jehová tu Dios temerás, y a él solo servirás, y por su nombre jurarás” (Lucas 4:8)

    Para poder elevar una adoración a Dios se debe reconocer con respeto y sumisión de forma absoluta, que todo lo que tiene existe por Dios. Es alabar a Dios y exaltarle y humillarse a sí mismo, es una oración donde el centro único es Dios, que viene a liberar al hombre de la esclavitud del pecado y de la idolatría del mundo.

    De la misma forma, pasa con la alabanza que es la forma de oración para reconocer de una forma directa que Dios es Dios. Es darle gloria no por lo que hace, sino por lo que Él es. Mediante ella, se conecta el Espíritu Santo con el espíritu del creyente haciéndose uno solo, en perfecta alabanza en su nombre.

    “El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios” (Romanos 8:16)

    En este sentido, la alabanza viene a integrar las otras formas de oración llevándola hacia Dios que es la fuente y es su término. Existe un solo Dios, el Padre del cual proceden todas las cosas y por el cual toda la creación está hecha. Por el cual se proclama la verdad, se reconoce y se celebra a Dios.

    Por ello, a continuación se mostrará ejemplos de la oración de la alabanza y adoración a Dios, siendo la mejor forma de acercarse al Padre Celestial

     

    Primer Ejemplo

    “Oh mi eterno Padre Celestial hoy estoy delante de tu presencia, y por eso cantare a ti, nuestro Señor, que te has coronado de triunfo en todas las cosas. Padre eres mi fuerza, mi cántico, mi absoluta salvación.

    Eres mi Dios, por eso te acabaré y te enalteceré todos los días. Por eso ¿quién, se compara contigo? ¿Quién se te compara en grandeza y santidad? No hay nadie como tú, el hacedor de maravillas, me impresionas con tus portentos. Por tu gran amor siempre guiándome en el camino, y por tu fuerza me llevas a tu santa morada.

    Y estoy agradecido porque me llevarás a entrar, y me plantarás en el monte que te pertenece a ti, en ese lugar donde solo tu presencia llena todo, y en el que tú habitas, ese hermoso santuario que hiciste Señor para reinar por siempre y para siempre.

    Hoy estoy aquí mi Señor por eso hago esta oración de alabanza y adoración porque te has coronado de triunfo. Eres mi roca, mi amparo, mi libertador, el lugar en el que me refugio. Eres ese poderoso escudo, ese poder que me salva cuando estoy en peligro, eres mi protector y salvador. Por eso te invoco Señor, porque eres digno de toda alabanza.

    Glorifico tu nombre santo, me refugio en ti mi hermoso Señor, que eres el protector de todos tus hijos, el que los bendice, los guarda, los protege de todo lo malo y demuestras tu perfecta voluntad en las vidas de aquellos que nos acercamos a ti con un amor verdadero.

    Gracias te doy porque recuerdo las maravillas que has realizado en mi vida, esos milagros, esos regalos que solo tú puedes entregar porque eres grande, y digno de toda alabanza y adoración. Hoy declaro tu esplendor y majestad en mi vida en el nombre de Jesús” Amén.

     

    Segundo Ejemplo

    “Mi Padre Eterno te alabo porque eres bueno, y tu gran amor perdura para siempre. Bendito seas Dios, desde siempre y para siempre. Agradecido estoy porque eres parte de mi vida y nunca me abandonas.

    Mi hermoso Señor tuyos son la grandeza y el poder, la gloria, la victoria la majestad. Tuyo es todo cuanto hay en el cielo y en la tierra, eres el que reina y estás por encima de todo. Eres tú el que me llena cada día de todas las bendiciones, porque de ti proceden la riqueza y el honor, mi eterno Rey gobiernas todo. Mi querido Señor en tus manos están la fuerza y el poder, eres tú quien engrandece y fortalece a todos.

    Por eso mi amado Dios te doy las gracias, por tus misericordias, por tus milagros, enseñanzas y tu inmenso amor que se derrama en mi vida. Tú eres el dueño de todo, y lo que te hemos dado, de ti lo hemos recibido.

    Padre eterno eres el motivo de mi adoración y alabanza, eres ese Dios bendito que hizo por mi vida grandes hazañas que me salvó cuando pensaba que todo estaba acabado. Bendito seas, Señor. Sea exaltado tu glorioso nombre, que está por encima de toda la bendición y alabanza.

    Solo tú eres el Señor, tú has hecho los cielos con todas sus estrellas, tú le das vida a todo lo creado, a la tierra al mar con todo lo que hay en ellos. Por eso te adora toda la creación. Mi Señor eres mi eterna salvación.

    Confío en ti y no temeré, eres mi fuerza, mi canción, mi salvación. Por eso te daré gracias Señor, invocaré tu nombre, daré a conocer entre los pueblos tus obras, y bendiciones hoy lo proclamo en la grandeza del nombre de Jesús tu hijo mi Salvador” Amén.

     

    Tercer Ejemplo

    “Padre Celestial en este día quiero elevar mi mayor alabanza y adoración delante de ti, quiero cantar salmos, porque has hecho maravillas, y quiero que el mundo conozca la grandeza de mi amado Dios.

    Levantaré mi voz y gritaré de alegría y aclamaré tu majestad. Señor bendito tú eres mi Dios, te exaltaré y alabaré con mi alma, porque tu nombre es poderoso y has hecho maravillas desde tiempos antiguos, y aún hoy puedo ver que tus planes son fieles y seguros, eres perfecto en todos tus caminos y me diriges de la mejor forma. Cada día elevaré un cántico nuevo, cantaré y daré alabanza a los confines de la tierra.

    Mi Dios alabo tu nombre por siempre, de ti proviene la sabiduría y el poder, ante ti toda rodilla se doblará, porque eres el Dios de mis generaciones, te alabaré y te daré gracias mientras tenga aliento de vida. Mi corazón se humilla delante de ti porque te alabo, te exalto y te glorifico, eres el Rey del cielo, porque siempre procedes con rectitud y justicia delante de todas las cosas.

    Te ofrezco sacrificios y cánticos de gratitud, porque tu favor me acompaña cada día a pesar que muchas veces te fallo. Mi alma te glorifica Señor, y mi espíritu se regocija en ti, Dios mi Salvador, porque has visto a este humilde siervo, con las imperfecciones y errores, aún así me abrazas y me perdonas y me dices que me ayudarás.

    Santo Señor te doy gracias porque eres maravilloso, tu amor me sigue abrigando ¡Santo es Tu nombre! gracias por tu misericordia me ha alcanzado. Has hecho proezas con tu mano poderosa, desbarataste las intrigas de los que me perseguían.

    Gracias por que sin dudar a los necesitados colmas de bienes. Bendito seas, Señor, Dios de Israel, porque has venido a redimirme a levantarme del polvo, enviaste un poderoso salvador a mi vida. Por eso no dejaré de adorarte Señor en el nombre de Jesús” Amén

     

    Cuarto Ejemplo

    “Mi amado Dios hoy proclamaré tu nombre eternamente y te cantaré con mi corazón alabanza y adoración, porque tuya es toda la gloria, tuyo es el dominio y el poder, ahora y para siempre, te doy gloria, Señor, y te adoro con toda mi alma.

    Santo Señor Dios Todopoderoso, el que era y que es y que ha de venir. Estoy aquí para elevar mi oración para que sepas que este humilde siervo te alaba y adora, porque eres Digno de recibir la gloria, la honra y el poder, porque tú creaste todas las cosas y solo por tu voluntad existen y fueron creadas.

    Eres tú mi salvador porque fuiste sacrificado, y con tu sangre pagaste el rescate para Dios de gente de toda raza, lengua, pueblo y nación como lo dice la Palabra. Viniste a salvarme a mostrarme tu amor, me hiciste un reino, y me has hecho sacerdote a tu servicio, y tengo la promesa de estar en tu presencia.

    Por eso elevo mi alabanza y adoración delante de ti, porque eres Digno Señor de recibir el poder, la riqueza y la sabiduría, la fortaleza y la honra, la gloria y la alabanza, eres el más grande entre los grandes. Señor eres el Cordero de Dios, por eso ante ti sean la alabanza y la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos.

    Padre Santo para ti es toda mi alabanza, para ti sea toda la gloria, la acción de gracias, la honra, el poder y la fortaleza. Eres el Señor, mi Dios Todopoderoso, que eres y que eras, te doy las gracias porque me has guardado del peligro con tu gran poder Mi amado Señor el gran soberano, te alabaré cada día con todo el corazón, y contaré todas tus maravillas, me alegraré y regocijaré en ti.

    Eres el creador del cielo y de la tierra, del mar y de todo lo que hay en ellos. Todas las cosas proceden de ti, por eso te alabo y adoraré por siempre, hoy lo declaro en el nombre de Jesús” Amén.

    Al ver estos ejemplos de oración de alabanza y adoración se debe entender que es un tipo de oración que tiene un solo fin: elevar en lo más alto al Dios verdadero. Es por ello, que se debe dejar invadir por el gozo, por la alegría, por la vida, por la plenitud y permitir experimentar un poco de lo que sucede en el cielo con los ángeles que adoran las 24 horas al Señor.

    “Y clamaban en alta voz, diciendo: Salvación a nuestro Dios que está sentado sobre el trono, y al Cordero. Y todos los ángeles estaban alrededor del trono, y de los ancianos y los cuatro animales; y postrándose sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios, Diciendo: Amén: La bendición y la gloria y la sabiduría, y la acción de gracias y la honra y la potencia y la fortaleza, sean a nuestro Dios para siempre jamás. Amén” (Apocalipsis 7:10-12)

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