Yo Soy La Luz Del Mundo | Juan 8:12-30

Yo soy la Luz del Mundo así dijo Jesús cuando vino a la tierra a cumplir su propósito divino, de cambiar las tinieblas que dominaban el pueblo de Israel por la luz resplandeciente que viene del cielo.

 “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Juan 8:12) 

De esta forma, Jesús vino a la tierra a mostrar esa luz, la misma con la que fue separada las tinieblas en el principio de la creación.

“Y dijo Dios: Sea la luz: y fue la luz. Y vió Dios que la luz era buena: y apartó Dios la luz de las tinieblas” (Génesis 1:3-4)

Índice

    Yo soy la Luz del Mundo

    Yo soy la Luz del Mundo

    Jesús cuando llegó a la tierra vino con un propósito divino que era desalojar las tinieblas que tenía tomada la tierra, por qué entendemos que el príncipe de este mundo es satanás, como lo dice la Palabra, y por medio de Jesús y su sacrificio vino a exhibir públicamente en la cruz a toda las potestades que tenía tomadas las almas de las personas.

    “Dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la suerte de los santos en luz: Que nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo” (Colosenses 1:13-14)

    Yo soy la luz del mundo así dijo Jesús indicando que por medio de Él debía desalojar todas las tinieblas que tenían tomada lo corazones, es por ello que la Biblia enseña en muchos versículos esas analogías con respecto a esa luz a la que se refería Jesús.

    “En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella”(Juan 1:4-5)

    “Aquella luz verdadera, que alumbra a todo ser humano, venía a este mundo. El que era la luz ya estaba en el mundo, y el mundo fue creado por medio de él, pero el mundo no lo reconoció.”(Juan 1:9-10)

    Esto versículos escritos por el apóstol Juan develan que el siendo discípulo pudo ver que por medio de Jesús esa luz resplandeció, y vino a la tierra como elegido de Dios para traer libertad al mundo, pero el mundo lo rechazó. Sin embargo, siendo la luz no pudo ser ocultada y despojo de las tinieblas a todo aquel que se acercó a Él por medio de los milagros, sanidades y liberaciones que hizo en su caminar en la tierra.

    De este modo, se puede decir que Jesús era la luz pero no la no cualquier tipo de luz, no la que se ve en la naturaleza ni aquella que tiene el carácter que conoce la humanidad. Jesús era un tipo de luz absoluta, pues tenía la esencia de traer libertad a todo aquel que estaba en oscuridad, por eso dijo "Yo soy la luz del mundo".

    Es importante entender que Jesús al decir "Yo soy la luz del mundo" no solo indicaba que por medio de Él estaba la presencia divina de Dios sino que culmina esta frase diciendo "el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida" estableciendo que los caminos serían iluminados con la verdad para no tropezar, y ser un ente de bendición en las personas, para vivir bajo la cobertura de Dios.

    “Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz (porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad) y comprobando lo que es agradable al Señor” (Efesios 5:8-10)

    De este modo, las personas al conocer de esa luz de Jesús viene a quitar el velo a las personas, a que puedan comprender lo que agradable delante de Dios, respetar su mandato leer la palabra, orar, ayunar, bendecir al que necesita es ese legado de la luz de Jesús.

    Acercarse a la Luz del Mundo: Jesús

    Yo soy la Luz del Mundo

    La Biblia indica que las personas que están en la oscuridad, su vida está llena de pecado y su estado es de tristeza, de maldad, son como muertos vivientes que necesitan ser libertados de las cadenas de opresión que los ha envuelto satanás. Y aún en este tiempo muchas personas no siguen a Jesús para recibir la libertad a través de su luz admirable.

    “Pues todo el que hace lo malo aborrece la luz, y no se acerca a ella por temor a que sus obras queden al descubierto”(Juan 3:20)

    De esta forma, el hombre no quiere dejar el pecado atrás porque sabe que en medio de la luz será expuesto, y de esta forma mantener su estilo de vida lejos de la luz. Es por ello que la Biblia habla que todo aquel que no acepta a Jesús, vive en condenación al no dejar que la luz del mundo lo libertara.

    “Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz; porque sus obras eran malas” (Juan 3:19)

    Es por ello que toda aquella persona que es acerca Jesús puede recibir esa libertad que entrega su luz resplandeciente. De ese modo, la Biblia hace referencia que al recibir a Jesús en su vida las cosas empiezan a ser vistas de la manera correcta, pues trae libertad a los corazones, y puede discernir las cosas espirituales.

    “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente” (1ra. Corintios 2:14)

    Yo soy la Luz del Mundo

    Es por ello que al momento de recibir a Jesús en la vida esa luz viene a iluminar el camino, y hacer esa lumbrera como lo dice la palabra en Salmos 119

    “Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino” (Salmos 119:105)

    De este modo, todo aquel qué entiende y acepta el llamado de Jesús recibirá la libertad de los pecados, será librado de las cadenas que lo tenía oprimido, y lo sacará de la oscuridad cumpliendo lo que dijo que

    “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Juan 8:12)

    Y su vida será transformada para que le acompañe la bendición que Dios ha prometido a todos aquellos que le sirven con el corazón, recibiendo esa promesa de abundancia, prosperidad, sanidad, y tener esa vida donde la luz de Jesús ilumina todo a su alrededor.

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