Mejor Es La Obediencia Que Los Sacrificios

Mejor es la Obediencia que los Sacrificios fueron las palabras que le dijo Samuel al rey Saúl luego de no cumplir el mandato que Dios le había entregado al ir a la guerra contra Amalec.

“Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros” (1ra. Samuel 15:22)

Este versículo devela lo que Dios espera de cada uno de sus hijos hagan: la obediencia absoluta a todos los mandatos, pues aquel creyente que sirve a Dios, que alaba y adora, pero no obedece a sus mandato está desagradando al Padre Celestial.

Índice

    Mejor es la Obediencia que los Sacrificios

    Mejor es la Obediencia que los Sacrificios

    "Mejor es la obediencia que los sacrificios" fue una frase que produjo el declive del reinado a Saúl, cambiándole totalmente la vida por no obedecer la orden dada por Dios. En este sentido, para poder comprender un poco lo que produjo esta situación, es importante contextualizar la situación que se presentó.

    La Guerra contra Amalec y desobediencia de Saúl

    El pueblo de Israel al momento de salir de Egipto, y pasar por el desierto en esos 40 años se consiguió con uno de los enemigos más fuertes, el pueblo de Amalec, quien lo atacó de forma brutal, sin embargo Dios le dio la victoria en contra de este pueblo, que se levantó en contra de su pueblo declarando su enemistad de generación en generación.

    “Entonces vino Amalec y peleó contra Israel en Refidim. Y dijo Moisés a Josué: Escógenos varones, y sal a pelear contra Amalec; mañana yo estaré sobre la cumbre del collado, y la vara de Dios en mi mano. E hizo Josué como le dijo Moisés, peleando contra Amalec; y Moisés y Aarón y Hur subieron a la cumbre del collado. Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; mas cuando él bajaba su mano, prevalecía Amalec. Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol. Y Josué deshizo a Amalec ya su pueblo a filo de espada. Y Jehová dijo a Moisés: Escribe esto para memoria en un libro, y di a Josué que raeré del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo. Y Moisés edificó un altar, y llamó su nombre Jehová-nisi; y dijo: Por cuanto la mano de Amalec se levantó contra el trono de Jehová, Jehová tendrá guerra con Amalec de generación en generación” (Éxodo 17:8-16)

    Allí se puede ver que aunque Dios les dio la victoria a todo el pueblo de Israel Él condenó de forma total al pueblo amalecita, por haber combatido contra su pueblo. Por lo tanto, su maldad nunca fue olvidada por Dios, y durante el reinado de Saúl le entrega la misión de destruir a este pueblo de forma total, cumpliendo la condena que habían recibido.

    “Después Samuel dijo a Saúl: Jehová me envió a que te ungiese por rey sobre su pueblo Israel; ahora, pues, está atento a las palabras de Jehová. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo castigaré lo que hizo Amalec a Israel al oponérsele en el camino cuando subía de Egipto. Ve, pues, y hiere a Amalec, y destruye todo lo que tiene, y no te apiades de él; mata a hombres, mujeres, niños, y aun los de pecho, vacas, ovejas, camellos y asnos” (1ra. Samuel 15:1-3)

    Como se puede ver en estos versículos la orden fue completamente clara, Dios quería que se destruyese por completo todo el pueblo de Amalec, pues eso se refería desde el rey, sus hijos a todo el poblado, inclusive, a su ganado, ovejas camellos, vacas que no quedará nada vivo de esa generación de maldad.

    Mejor es la Obediencia que los Sacrificios

    En este sentido, muchas veces se debe entender que Dios entrega órdenes a sus hijos, y su plan es que siempre obedezcan al pie de la letra la instrucción, pues como dijo Samuel es "Mejor es la obediencia que los sacrificios". Por eso hay que ver lo que hizo Saul luego de escuchar la instrucción dada por la boca del profeta Samuel.

    “Y Saúl derrotó a los amalecitas desde Havila hasta llegar a Shur, que está al oriente de Egipto. Y tomó vivo a Agag rey de Amalec, pero a todo el pueblo mató a filo de espada. Y Saúl y el pueblo perdonaron a Agag, y a lo mejor de las ovejas y del ganado mayor, de los animales engordados, de los carneros y de todo lo bueno, y no lo quisieron destruir; mas todo lo que era vil y despreciable destruyeron” (1ra. Samuel 15:7-9)

    Aunque Saúl cumplió con el mandato que Dios le había dado en derrotar al pueblo de Amalec, no fue completa su labor, ya que él perdonó la vida de Agag y a lo mejor de sus ovejas, y de todos los animales engordados. Es decir que no obedeció de forma absoluta, y actuó según su conveniencia, eso sucede de la misma forma en este tiempo con los creyentes, quienes adaptan los mandatos de Dios a su conveniencia produciendo molestia a Dios.

    Es por ello, que hay que analizar lo que sucedió con Saúl, ya que desde el momento en que desobedeció la orden dada por Dios eso le fue revelado a Samuel, trayendo consigo la molestia del Señor, por lo que Samuel pasó toda la noche orando para saber que debía hacer ante la acción cometida por el rey de Saúl .

    “Y vino palabra de Jehová a Samuel, diciendo: Me pesa haber puesto por rey a Saúl, porque se ha vuelto de en pos de mí, y no ha cumplido mis palabras. Y se apesadumbró Samuel, y clamó a Jehová toda aquella noche” (1ra. Samuel 15:10-11)

    De esta forma, se ve como el profeta Samuel se acercó a Dios en oración, pidiéndole la dirección con respecto a lo que le deparaba al rey Saúl por desobedecer la orden dada de destruir a todo el pueblo de Amalec, llevándolo a enfrentarse con Saúl y defender la posición de Dios delante de sus acciones, y se puede ver que fue un encuentro donde la ignorancia de la desobediencia envolvió a Saúl.

    “Vino, pues, Samuel a Saúl, y Saúl le dijo: Bendito seas tú de Jehová; yo he cumplido la palabra de Jehová. Samuel entonces dijo: ¿Pues qué balido de ovejas y bramido de vacas es este que yo oigo con mis oídos? Y Saúl respondió: De Amalec los han traído; porque el pueblo perdonó lo mejor de las ovejas y de las vacas, para sacrificarlas a Jehová tu Dios, pero lo demás lo destruimos. Entonces dijo Samuel a Saúl: Déjame declararte lo que Jehová me ha dicho esta noche. Y él le respondió: Di. Y dijo Samuel: Aunque eras pequeño en tus propios ojos, ¿no has sido hecho jefe de las tribus de Israel, y Jehová te ha ungido por rey sobre Israel? Y Jehová te envió en misión y dijo: Ve, destruye a los pecadores de Amalec, y hazles guerra hasta que los acabes. ¿Por qué, pues, no has oído la voz de Jehová, sino que vuelto al botín has hecho lo malo ante los ojos de Jehová? Y Saúl respondió a Samuel: Antes bien he obedecido la voz de Jehová, y fui a la misión que Jehová me envió, y he traído a Agag rey de Amalec, y he destruido a los amalecitas. Mas el pueblo tomó del botín ovejas y vacas, las primicias del anatema, para ofrecer sacrificios a Jehová tu Dios en Gilgal” (1ra. Samuel 15:13-21)

    Mejor es la Obediencia que los Sacrificios

    Cuando llegó a Samuel al encuentro con el rey Saúl se consigue con un sonido de animales, por lo que inmediatamente entiende la desobediencia de Saul, quien se alegra de haber cumplido la misión encomendada por Dios, por lo que Samuel le dice que no ha cumplido el mandato dado por Dios en no degollar todo lo que había en el pueblo, en ese momento Saúl se justifica en que con ese botín de animales quería elevar sacrificios a Dios, por lo que Samuel le responde con la frase más contundente que pudo escuchar este rey

    “Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros” (1ra. Samuel 15:22)

    Esta frase Inicia con una pregunta y termina con una afirmación en el que la obediencia será mejor que cualquier sacrificios u holocausto que pueda ser elevado delante de Dios, ya que Él busca de todos sus hijos la obediencia absoluta, ante cualquier mandato o comisión que Él le entregue. Y esto trae consigo consecuencias, es por ello que la acción que cometió el rey Saúl tuvo una consecuencia que marcó el destino de su llamado como Rey de Israel.

    “Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey. Entonces Saúl dijo a Samuel: Yo he pecado; pues he quebrantado el mandamiento de Jehová y tus palabras, porque temí al pueblo y consentí a la voz de ellos. Perdona, pues, ahora mi pecado, y vuelve conmigo para que adore a Jehová. Y Samuel respondió a Saúl: No volveré contigo; porque desechaste la palabra de Jehová, y Jehová te ha desechado para que no seas rey sobre Israel. Y volviéndose Samuel para irse, él se asió de la punta de su manto, y éste se rasgó. Entonces Samuel le dijo: Jehová ha rasgado hoy de ti el reino de Israel, y lo ha dado a un prójimo tuyo mejor que tú” (1ra. Samuel 15:23-28)

    Se puede ver que por las acciones de desobediencia ante los mandatos dados por Dios puede ser quitado todo aquello por lo que fue trabajado tanto tiempo. De esta forma cada creyente debe tomar esto que le sucedió a Saúl como una enseñanza, en cumplir a cabalidad cada una de las cosas que Dios encomienda que hagan, pues Saúl fue destituido de toda la bendición a la que se había adquirido por ser Rey de Israel, por desobedecer una simple orden que Dios le entregó.

    De la misma forma, hay que tomar en cuenta que el rey Saúl se dejó influenciar por el pueblo que estaba a su alrededor, quién lo llevó a no cumplir completamente el mandato de Dios, pues ellos tomaron el mejor ganado y le insistieron en que no lo matasen para ellos elevar holocausto al Dios altísimo, sin embargo, esa influencia lo llevó a perderlo todo.

    En este sentido, todo creyente en este tiempo muchas veces se deja influenciar por el mundo, a través de las actividades que se hacen a diario, de la banalidad, que vienen a entorpecer el propósito por el cual cada uno de ellos está aquí en la tierra.

    Mejor es la Obediencia que los sacrificios en el servicio a Dios

    Mejor es la Obediencia que los Sacrificios
    Mejor es la obediencia que los sacrificios es una frase que toda persona desea cumplir, puesto que muchos padres por ejemplo esperan que cada uno de sus hijos obedezcan sin cuestionar las órdenes que ellos le entregan. De la misma forma, los profesores al momento de dar una enseñanza a sus alumnos esperan que ellos cumplan a cabalidad el procedimiento, para que puedan obtener los mejores resultados ante lo estudiado.

    Eso mismo ocurre en el servicio que cualquier creyente realiza en su iglesia o congregación, pues se pueden dar aquellos casos en el que la persona pueda elevar sacrificios en su servicio en la iglesia, pero en su vida diaria desobedece cada uno de los mandatos de Dios por ejemplo puede ser que robe, fornique o haga cualquier cosa que deshonre a Dios, y aún haciéndolo va a la iglesia y levanta las manos elevando sacrificios de alabanza ante el altar, pero Dios lo ve con desagrado así como vio a Saúl.

    Muchas veces los creyentes no han tenido la revelación que Dios desea que tengan sobre sus mandamientos y precepto, por lo que caminan en la emoción y no en la convicción de quién es Dios a través de la palabra.

    Es por ello, que en ocasiones es necesario revisar cada una de las enseñanzas que se encuentran en la Biblia, y pedirle al Espíritu Santo que le traiga la revelación, para poder actuar de la manera correcta delante de los ojos de Dios, y no cometer el error de actuar según su propio criterio.

    Mejor es la Obediencia que los Sacrificios

    Esto sucede muy a menudo, por lo tanto, se podrán encontrar algunos creyentes que creen que con ir a la iglesia, ayudar al prójimo, levantar las manos en adoración son sacrificios que llegan a Dios con buenos ojos. Pero si su vida es desordenada, donde lo que existe es el rencor, la rencilla, la mentira o las malas acciones en oculto, estas cosas son vistas por Dios muy mal , ya que Él lo ve todo tanto lo bueno que haces, como lo malo.

    Con esta frase que Samuel le dijo a Saúl mejor es la obediencia que los sacrificios se puede entender que ante Dios no hay acciones, ni ritos, ni ofrendas o sacrificios que lleguen delante de su presencia con olor fragante si no hay una obediencia a sus mandatos.

    De tal forma, que cualquiera que llega un domingo al culto dominical a levantar sus manos elevando sacrificios de adoración no va a llegar con buenos ojos delante de Dios, pues Él espera que todos los días hagan lo que es debido, y no sean como Saúl que se justificó el no obedecer su mandato.

    De esta forma, Dios espera que cada uno de sus hijos cada día sean renovados por el poder de su palabra y puedan comprender cuáles son sus mandatos. Quiere que cada día puedan permitir que el Espíritu Santo los dirija en cada una de las cosas, para que puedan tener la obediencia absoluta a la que Dios espera, que cada uno de los que se acercan a Él obtenga y no ser como el rey que desobedeció y perdió todo.

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