Una Familia Conforme al Corazón de Dios

Una Familia conforme al Corazón de Dios, es lo que todos los creyentes en el Señor desean, que toda su casa sea llena del propósito de Dios, y puedan ser reflejo de su voluntad en cada uno de sus miembros, para poder ser esos embajadores de su reino en la tierra, y proclamar como lo hizo Josué

“que yo y mi casa serviremos a Jehová” (Josué 24:15)

Es de gran importancia entender que una familia conforme al corazón de Dios, es aquella que necesita rendir sus vidas al Señor en todos sus caminos, proclamando su reino y voluntad en todo lo que emprendan.

Índice

    Una Familia Conforme al Corazón de Dios

    Una Familia Conforme al Corazón de Dios

    Una familia conforme al corazón de Dios, es un tema del que se derivan varias áreas que funcionan para lograr construir ese núcleo familiar como desea Dios para sus hijos. Y es por ello que su palabra enseña que los padres deben iniciar esa cadena de obediencia a Dios.

    “Camina en su integridad el justo, sus hijos son dichosos después de él” (Proverbios 20:7)

    Esto quiere decir que los padres deben buscar cumplir los mandatos de Dios, para que sus hijos puedan ser portadores de esa bendición generacional, que se desata al entregar su vida al servicio a Dios. Y la Biblia indica que debe hacer cada padre, para que sus hijos puedan ser hijos conforme al corazón de Dios.

    “Instruye al niño en su camino y aun cuando fuere viejo no se apartará de Él” (Proverbios 22:6)

    De esta forma, Dios de una forma muy clara indica de que manera debe ser el comportamiento correcto de los padres, ya que ellos serán el ejemplo de sus hijos. La Biblia explica que se deben conducir en integridad y de manera justa, eso equivale a mantener una relación estrecha con Dios y poder ser reflejo de Él en todo lo que haga, y de esa forma tomar las mejores decisiones en cuanto a su hogar, hijos, trabajo y relaciones con los que están en su entorno.

    Para ser una familia conforme al corazón de Dios, eso se establece dentro del hogar, con unos padres que direcciona a sus hijos en cuanto al conocimiento de los principios bíblicos y de tener una relación con Dios genuina. Y esto se logra a través de una buena comunicación que esté plegada de buenos consejos, de instrucciones dirigidas por el Espíritu Santo, en el que el altar de oración familiar esté levantado y fundamentado en la palabra de Dios.

    Atributos de una Familia Conforme al Corazón de Dios

    Una Familia Conforme al Corazón de Dios

    Para que una familia pueda ser conforme al corazón de Dios, debe cumplir una serie de atributos, donde lo esencial siempre será el amor y la dirección de Dios. Es por ello que a continuación se explicarán algunos atributos que deben cumplir una familia para ser conforme al corazón de Dios.

    Jesucristo Cristo es el centro de la Familia

    Una Familia Conforme al Corazón de Dios

    La familia que cree en el Señor se diferencia del resto porque en medio de ella está la presencia de Dios, y todo lo fundamenta en lo que está establecido en la Palabra, donde solo por medio de Jesucristo está la verdad.

    “Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo” (1ra. Corintios 3:11)

    De la misma forma, producto a que su fundamento es Jesucristo en la familia se pueden ver tangible los frutos del Espíritu, y en medio de ellos no existe el egoísmo ni la competencia, sino el amor, el respeto, la benignidad.

    “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza: contra tales cosas no hay ley” (Gálatas 5:22-23)

    En este sentido, esta familia conforme al corazón de Dios se aceptan todos con sus capacidades y talentos. Los padres identifican lo que sus hijos desean porque se han dedicado a pasar tiempo con sus ellos, a conocerlos. Además saben de conocer el propósito de Dios para con ellos, a diferencia de otras familias que no tienen como centro a Dios, y viven en pleitos, peleas, creando ambientes pesados, que desquebraja la figura familiar.

    Es una Familia con una vida de adoración a Dios

    Una Familia Conforme al Corazón de Dios

    Esto se refiere a que todos los miembros tengan una vida activa dentro de la congregación, es decir que se desarrollen en diferentes áreas del servicio, donde se puedan involucrar en los propósitos de Dios. Entendiendo, que eso los hará crecer espiritualmente, y podrán activar sus dones y talentos en servicio del propósito de Dios.

    Asimismo, en la familia se debe dedicar un tiempo en el estudio de la palabra de Dios. Donde podrán ejercitar la oración en familia, darle gracias al Padre por todo lo que ha permitido conseguir como familia. Además de poder compartir las experiencias de cada uno, es un tiempo donde los lazos se afianzan siendo una clave poderosa el saber escuchar, y poder estar todos en un solo sentir.

    “¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos juntos en armonía… Porque allí envía Jehová bendición y vida eterna” (Salmos 133:1,3)

    Eso se quiere decir que cuando toda la familia está unida, está en oración y adoración a Dios, están desatando la bendición que viene del cielo para ser plegado en todo su entorno, llenando por completo las vidas de cada miembro, permitiendo la revelación del propósito de Dios como familia, mostrando el ministerio al que están llamados.

    La Familia es reflejo de Dios dentro y fuera del Hogar

    La familia conforme al corazón de Dios se conduce con prudencia aún cuando está fuera de la casa, no se olvida del rol como padre, como madre, como hijo, como hermano y sobretodo como embajador de Dios en la tierra, ya que son un espejo delante de aquellos que están en su entorno, siendo ejemplo en todas las cosas que pueden hacer fuera del hogar.

    “Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios” (2da. Corintios 5:20)

    Esto se refiere a mantenerse siempre en comunión con Dios, porque existe un compromiso genuino y un agradecimiento infinito con el Señor, cuidando y atesorando lo que Dios les ha entregado, como esa familia donde el deseo, el anhelo, el amor de agradarle se muestra en cada paso que emprendan, como familia o de forma individual, teniendo esa entrega incondicional a Dios.

    Y en este aspecto, el padre de la familia es la figura que debe marcar la diferencia siempre en eso, para que sus hijos imiten esa conducta. Ya que es el hombre que se mueve sujeto a Dios a su dirección para darle a la familia lo mejor, siempre tiene una palabra oportuna, es más que un compañero, es un amigo y consejero, trata a sus hijos y a su prójimo de la misma forma, es el hombre que sin necesidad de levantarle la voz a su esposa o a sus hijos es respetado dentro y fuera de la casa.

    La familia es un hogar lleno de paz e integridad

    Una familia conforme al corazón de Dios, cumple estos roles siendo los mejores ejemplos que se puede dar a los hijos: una familia llena de paz, de comprensión y de atención. Donde los hijos se les enseña los límites donde el respeto, la prudencia, siempre están presentes en todos los pasos que den.

    Una Familia Conforme al Corazón de Dios

    En este sentido, aunque en el camino se puedan presentar circunstancias difíciles, y quieran poner en riesgo la  integridad delante de Dios, todos los hijos copiaran y aprenderán e imitarán lo que hacen sus padres ante esos momentos, que es buscar la presencia de Dios en oración, en ayuno, clamando para conocer la salida ante la situación que vivan.

    Es por ello, que una familia conforme al corazón de Dios, está por completo dirigida por el Padre Celestial, y que todas las decisiones deben estar sujetas a lo que Dios espera de cada uno de ellos, y que es mejor hacer lo correcto, sin importar cuan difícil este el camino a la meta que se hayan propuesto.

    De esta forma, se puede decir que la oración siempre será la que levante ese altar familiar, fortaleciendo sus debilidades. Y de esa forma, Dios hará algo hermoso en su familia a medida que dediquen ese tiempo a Él, y el Espíritu Santo podrá conducirlos a lo que Dios desea que todas las familias lleguen: su perfecta voluntad.

    “Y no os conforméis a este siglo; sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Romanos 12:2)

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