Servir A Dios: Formas Y Beneficios

Servir a Dios es la forma de agradecer la vida de Jesús y su sacrificio, quien vino a la tierra a demostrar el verdadero sentido de ser un Hijo de Dios, donde el amor por los demás debe verse en sus acciones.

Es por ello tan importante conocer el ejemplo del servicio que tuvo Jesús en la tierra, donde demostró cada día en su ministerio la compasión, la misericordia, el amor y sobretodo la atención de las personas, mostrando el Reino de Dios.

Índice

    Servir a Dios

    Servir a Dios

    La Biblia enseña que el ser humano ha sido creado para servir a Dios y a los demás, convirtiéndose en un propósito para la vida de la persona que se acerca a Dios, ya que de esa manera podrá activar cada uno de los dones y talentos por el cual Dios lo ha enviado a la tierra y hacer avanzar el Reino de los Cielos en la tierra.

    “Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica” (Efesios 2:10)

    El sacrificio en la cruz vino a redimir a toda la humanidad para que pudiera hacer su obra santa, ya que el Reino de Dios en la tierra necesita a los creyentes y así poder dar a conocer la obra redentora de Jesús, y pueda extenderse el evangelio de salvación.

    “Quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que no fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos eternos” (2da. Timoteo 1:9)

    En este sentido, se puede entender que para todos los creyentes el servicio no es una opción, sino que debe ser un estilo de vida donde se desarrolla la actitud de un Hijo de Dios, como la que tuvo Jesús en la tierra al servir y dar a todos lo que necesitaran de su ayuda.

    “Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor” (Mateo 20:25-26)

    Eso quiere decir que cuando una persona ha nacido de nuevo en Cristo Jesús y Dios lo ha perdonado de sus pecados, el Espíritu Santo obra en su vida activando sus dones espirituales, y desarrollando el fruto del Espíritu, convirtiéndose en un siervo de Dios, preparado para toda buena obra.

    Servir a Dios como lo hizo Jesús

    Servir a Dios

    Cuando Jesús vino a la tierra no solo lo hizo por cumplir el sacrificio en la cruz, sino para mostrar a través de sus acciones la correcta forma de actuar de un Hijo de Dios, quien debe ver el servicio a los demás como una prioridad, para dar a conocer el Reino de los cielos.

    “Como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” (Mateo 20:28)

    Es por ello, que para poder servir a Dios hay que mirar a Jesús como el ejemplo de la vida, ya que Él pudo mostrar durante su vida el amor, la misericordia, el dominio, propio y llevar la presencia de Dios a todo lugar donde caminó, para llevarle el mensaje de salvación a todos los lugares que pudo llegar.

    “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;

    y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre” (Filipenses 2:5-9)

    Para lograr ello se necesita tener una relación con Dios, servir no por obligación, sino hacerlo por amor y acción de gracias porque Jesús lo ha salvado por amor, y quiere que muchos más conozcan de su salvación, y su propósito divino pueda ser activado en toda la humanidad.

    “Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas” (1ra.Pedro 2:21)

    Cuando se tiene a Jesús se podrá lograr que las persona sean, totalmente, transformadas para cumplir su obra redentora, ya que servir a los demás será parte esencial de su vida, y de esa forma agradará a Dios en todos sus caminos.

    “Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros. Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis” (Juan 13:14-15)

    De que forma se puede servir a Dios

    Servir a Dios

    Cuando una persona decide servir a Dios en algún ministerio o iglesia se prepara buscando de Dios todos los días, estudiando las Sagradas Escrituras, muriendo a cada área que lo separa de Dios a través del ayuno, rompiendo las cadenas de impiedad espiritual que los tenían oprimido.

    Ese proceso de conocer en que área puede servir a Dios, el Espíritu Santo ayudará a cada persona, pues cada uno de ellos son diferentes por lo tanto tienen dones espirituales distintos y talentos, que se pueden ser usados para el avance de reino de Dios.

    “Cada uno ponga al servicio de los demás el don que haya recibido, administrando fielmente la gracia de Dios en sus diversas formas” (1ra. Pedro 4:10)

    Cada uno de los talentos con lo que nace las personas provienen de Dios, y cada uno de ello puede usarse para su obra, por lo que todas esas cualidades siendo diferentes al unirse se complementan para llevar a cabo la obra asignada.

    “Hay diversas funciones, pero es un mismo Dios el que hace todas las cosas en todos” (1ra. Corintios 12:6)

    Es importante cada día esforzarse en agradar a Dios, y cumplir los mandatos establecidos, mantenerse en comunión con Dios, aprendiendo más las Sagradas Escrituras, orando y ayunando y fortalecerse espiritualmenete, llevando a cabo la obra encomendada de proclamar el evangelio de salvación.

    “Esfuérzate por presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse y que interpreta rectamente la palabra de verdad” (2da. Timoteo 2:15)

    En este sentido, el trabajo del creyente es permanecer en Cristo Jesús, y ser obediente a la instrucción de sus mentores, quienes es los ayudarán con la dirección del Espíritu Santo en cumplir su propósito divino en el ministerio y en su vida.

    “Por cuanto nosotros mismos hemos sido moldeados en todas estas partes, excelentemente formadas y operando maravillosamente, en el cuerpo de Cristo, sigamos adelante y seamos aquello  para lo que fuimos creados” (Romanos 12:5)

    El servidor de Dios debe cumplir su obra con amor haciéndolo como si fuese para el Salvador de su vida es decir Jesús quien vino a la tierra y se despojó de todo, para morir en una cruz y salvar a toda la humanidad, proveyendo la bendición de estar en su Reino Eterno.

    “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís” (Colosenses 3:23-24)

    De este modo, se puede decir que servir a Dios es mostrar la presencia del Padre Celestial en todo lugar donde caminen, es convertirse en imitadores de Jesús y llevar a cabo su obra, sin dudar, sin quejarse, sin hacerlo de mala gana, es hacerlo con fe y hacer resplandecer la luz del Señor.

    “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mateo 5:16)

    Beneficios de servir a Dios

    Servir a Dios

    Cuando una persona dispone su corazón para servir a Dios puede recibir algunos beneficios y son los siguientes:

    • La persona encuentra su propósito y el llamado en su vida, pues Dios comenzará a enseñárselo cuando empiece a servir.
    • Sin importar donde sirva la persona Dios lo usará para darle a conocer su llamado profético.
    • Serán activados y desarrollados los dones espirituales y sus talentos, que serán empleados para el crecimiento de su ministerio.
    • Permitirá desarrollar una madurez y confianza en Dios, fortaleciendo su vida espiritual, venciendo cada proceso que se presente en su camino.
    • Podrá mantener un vinculo cercano con Dios, y le ayudará a desarrollar el fruto del Espíritu, que lo hará una persona correcta en todos sus pasos.
    • Estará apto en recibir las bendiciones espirituales y materiales, que son entregadas a los que se acercan con un corazón genuino a servir en su obra.
    • Sin importar si las personas lo ve sirviendo, Dios es el galardonador por su servicio en su obra.

    “Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún” (Hebreos 6:10)

    Para finalizar se debe decir que la relación con Dios debe ser la prioridad cada día para poder servir de forma genuina, ya que eso producirá que el servicio surja por la obediencia que tiene la persona a Dios, siendo el fin principal del servicio que es hacerlo por amor.

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