El Imperio Del Rey Nabucodonosor

El imperio del Rey Nabucodonosor se convirtió en el gobierno más importante y poderoso que que se encuentra en las Sagradas Escrituras, ya que él se encargó de tomar dominio de muchos territorios, y amplió su imperio babilónico reconstruyendo su ciudad natal y capital de Babilonia.

Del mismo modo, se encargó de restaurar los templos paganos de Marduk y Nabs, al igual que otros templos de los baales, convirtiéndose en el rey que destruyó Jerusalén y llevó cautivos a Babilonia aparte del pueblo hebreo, queriendo ser más grande y poderoso que Dios, quien lo hizo comer pasto como un animal.

Índice

    El Rey Nabucodonosor

    El Imperio del Rey Nabucodonosor

    Cuando se habla del Rey Nabucodonosor se debe comprender el de donde viene de su nombre, que significa "Nebo o Nabu o proteja la corona", que traducido es Nabucodonosor, convirtiéndose en conquistador y constructor.

    El rey Nabucodonosor nace en Babilonia, fue el hijo de Nabopolasar, quien se convirtió en el fundador de la dinastía caldea, y luego de ser el general de este ejército tras la muerte de Asurbanipal rey de Asiria, se proclamó como el rey de Elam.

    Del mismo modo, Nabopolasar se proclamó el rey en Mesopotamia, y en diversas tierra que fueron fundadas por el imperio neobabilonico, ocupando el espacio del imperio asirio de Asurbanipal.

    Mientras que Nabucodonosor se convirtió en miembro del ejército de su padre, con el que aseguró tener el dominio de todos los territorios que fueron tomados de los egipcios en las batallas de Karkemish.

    “Y nunca más el rey de Egipto salió de su tierra; porque el rey de Babilonia le tomó todo lo que era suyo desde el río de Egipto hasta el río Eufrates” (2da. Reyes 24:7)

    Al morir Nabopolasar, en ese mismo año, Nabucodonosor toma el reinado, y decide consolidar y establecer el imperio que había heredado al combatir de forma incesante contra todos los enemigos que se presentaban en su camino.

    El Imperio del Rey Nabucodonosor

    El Imperio del Rey Nabucodonosor

    Cuando Nabucodonosor toma el dominio dejado por su padre, se encargó de gobernar Babilonia desde el año 605, y trabajó en llevar a la ciudad de Babilonia a su mayor crecimiento en tener el mayor poder y prosperidad de su historia.

    Asimismo, el rey Nabucodonosor se convirtió en el rey que destruyó la ciudad de Jerusalén llevando cautivo a muchos hebreos a la ciudad de Babilonia, donde los obligó a servirles en su imperio.

    Durante el reinado de Nabucodonosor él tuvo una lucha con la unión de Tiro, donde completó su victoria en ese territorio produciendo una nueva derrota a los egipcios, posicionándose en ese lugar.

    Es por ello, que durante su gobierno Nabucodonosor logró engrandecer Babilonia convirtiéndola en la capital del mayor imperio, al ser restaurada por completo en todas sus instalaciones, reformando la infraestructura de sus bases de protección.

    El rey Nabucodonosor logró construir una doble muralla con puertas monumentales, preparando además los puentes y canales de la ciudad, ampliando el santuario con un zigurat de 90 metros de altura, y el templo al que se accedía por la vía procesional.

    De este modo, el rey Nabucodonosor era un poderoso gobernante y estratega que mantuvo sus líneas políticas sostenibles, permitiendo que las naciones que conquistó preservaran su adoración.

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    Además se encargó de aprovechar el talento de cada una de las tierras que eran tomadas por sus ejércitos, para ayudarlos en gobernar, entre ellos tuvo a Daniel quién lo ayudó en su gobierno y permitió que conociera al Dios verdadero al que le dio la espalda, pues la mayor ruina de Nabucodonosor fue su orgullo.

    Las Conquistas de Nabucodonosor

    El Imperio del Rey Nabucodonosor

    El rey Nabucodonosor fue conocido por sus innumerables conquistas, ya que él buscaba asegurarse de tener el control de todos los territorios que deseaba. La primera que logró fue mientras era parte del ejército de su padre, con quien venció en la batalla de Karkemish a los egipcios.

    Asimismo, una de las conquistas más importante que pudo realizar el rey Nabucodonosor fue la de Jerusalén donde logró expulsar a gran cantidad del pueblo hebreo, a quienes los envió a Babilonia para servir a su imperio.

    Luego de esa conquista Nabucodonosor luchó con el rey Joaquín de Judá quien se alió con los egipcios para reconquistar la ciudad, a lo que Nabucodonosor envió sus tropas y tomó la ciudad deportando a los insurrectos, y colocando a Sedecías como rey de Judá, quien se aliaría con Egipto y Tiro sublevándose de nuevo en contra de Nabucodonosor.

    El rey de Judá, toma dominio de Jerusalén pero esta vez Nabucodonosor ordenó destruir toda la ciudad, inclusive el templo de Dios. En esta conquista deportó a todos los hebreos a Babilonia, donde fueron cautivos hasta la caída de Babilonia en las manos de los persas, quienes permitieron la reconstrucción del templo de Jerusalén.

    En dicha conquista hecha en Jerusalén el rey Nabucodonosor tomó a muchos de los hebreos más brillantes entre los que se destacaron Daniel, Sadrac, Mesac y Abednego, a quienes buscó hacerles daños en varias ocasiones pero Dios los protegió, a lo que Nabucodonosor reconoció el poder del Dios de los Hebreos.

    “Entonces Nabucodonosor dijo: Bendito sea el Dios de ellos, de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su ángel y libró a sus siervos que confiaron en él, y que no cumplieron el edicto del rey, y entregaron sus cuerpos antes que servir y adorar a otro dios que su Dios.

    Por lo tanto, decreto que todo pueblo, nación o lengua que dijere blasfemia contra el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego, sea descuartizado, y su casa convertida en muladar; por cuanto no hay dios que pueda librar como éste. Entonces el rey engrandeció a Sadrac, Mesac y Abed-nego en la provincia de Babilonia”(Daniel 3:28-30)

    “El rey, pues, se levantó muy de mañana, y fue apresuradamente al foso de los leones. Y acercándose al foso llamó a voces a Daniel con voz triste, y le dijo: Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, ¿te ha podido librar de los leones?

    Entonces Daniel respondió al rey: Oh rey, vive para siempre. Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante él fui hallado inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho nada malo.

    Entonces se alegró el rey en gran manera a causa de él, y mandó sacar a Daniel del foso; y fue Daniel sacado del foso, y ninguna lesión se halló en él, porque había confiado en su Dios.

    Y dio orden el rey, y fueron traídos aquellos hombres que habían acusado a Daniel, y fueron echados en el foso de los leones ellos, sus hijos y sus mujeres; y aún no habían llegado al fondo del foso, cuando los leones se apoderaron de ellos y quebraron todos sus huesos” (Daniel 6:19-24)

    El orgullo de Nabucodonosor conoce el poder de Dios

    El Imperio del Rey Nabucodonosor

    El orgullo y la rebelión contra Dios era una de las características más destacadas del Rey Nabucodonosor pues él se encargó de levantar todos los altares para adorar a falsos dioses, buscando engrandecerse delante del Dios verdadero, sufriendo devastadoras consecuencias.

    “Se puso a hablar el rey y dijo: ¿No es ésta la gran Babilonia que yo edifiqué con la fuerza de mi poder, para residencia real y para gloria de mi majestad?” (Daniel 4:30)

    En este sentido, las Sagradas Escrituras hacen mención que de forma inmediata a las palabras que emitió Nabucodonosor, que estaban llena de orgullo y soberbia, Dios actuó en su contra llevándolo a un estado animal, hasta que se humillara lo suficiente delante de Dios, como el verdadero Dios.

    “Aún estaban estas palabras en la boca del rey, cuando vino una voz del cielo: A ti se te dice, rey Nabucodonosor: El reino ha sido quitado de ti; y de entre los hombres te arrojarán, y con las bestias del campo será tu habitación,

    y como a los bueyes te apacentarán; y pasarán sobre ti siete tiempos, hasta que conozcas que el Altísimo tiene el dominio sobre la realeza de los hombres, y la da a quien él quiere.

    En el mismo instante se cumplió la palabra sobre Nabucodonosor, y fue echado de entre los hombres; y comía hierba como los bueyes, y su cuerpo se mojaba con el rocío del cielo, hasta que su pelo creció como plumas de águila, y sus uñas como las de las aves” (Daniel 4:31-33)

    La revelación de los sueños que le anunció Daniel a Nabucodonosor lo hizo meditar, en medio de la locura que estaba envuelto, llegando a entrar en sí y asumir que había pecado delante de Dios, llevándolo a reconocer que ese castigo era merecido por su enaltecimiento delante del Dios verdadero.

    “Ahora yo, Nabucodonosor, alabo, exalto y glorifico al Rey del cielo, porque todo lo que hace es correcto y todos sus caminos son correctos. Y aquellos que caminan con orgullo pueden humillar” (Daniel 4:37)

    Luego de esta situación empezó la decadencia del rey Nabucodonosor, hasta llegar a su muerte en el año 562 A.C. produciendo un período de muchas luchas, llevando consigo a colocar a Nabonides como el último rey de Babilonia.

    Como se pudo ver el rey Nabucodonosor fue uno de los gobernantes con más poder que relata la Biblia, y se convirtió en el que logró mayores territorios, que le sirvió para ampliar el imperio babilónico. Sin embargo, su arrogancia y soberbia delante de Dios produjo que su reino de derrumabara, a pesar que él mismo vio el poder de Dios manifestado.

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