Parábola Del Trigo Y De La Cizaña

La Parábola del Trigo y de la Cizaña es una de las enseñanzas que tiene un gran valor y significado espiritual, ya que Jesús explica a sus discípulos el significado de ella, logrando alertar a todos sobre estas situaciones que se encuentra en la vida espiritual.

Por medio de esta parábola que está registrada en la Biblia el mismo Jesús hace la explicación a sus discípulos, a quienes les enseña los dos tipos de hijos espirituales que pueden existir, aquellos que son hijos de Dios y aquellos que son del diablo.

Índice

    Parábola del Trigo y de la Cizaña

    Parábola del Trigo y de la Cizaña

    La parábola del trigo y la cizaña, es una enseñanza llena de muchos significados y que contiene una gran verdad espiritual, y cada uno de sus elementos tiene un significado valioso de estudiar.

    Jesús dio esta parábola luego de haber enseñado de la parábola del sembrador, y dijo lo siguiente:

    “El Reino de los Cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo. Pero mientras los hombres dormían, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue.

    Cuando el trigo brotó y produjo grano, entonces apareció también la cizaña. Y los siervos del dueño fueron y le dijeron: “Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿Cómo, pues, tiene cizaña?

    El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la recojamos? Pero él dijo: No, no sea que al recoger la cizaña, arranquéis el trigo junto con ella.

    Dejad que ambos crezcan juntos hasta la siega; y al tiempo de la siega diré a los segadores: Recoged primero la cizaña y atadla en manojos para quemarla, pero el trigo recogedlo en mi granero” (Mateo 13: 24-30)

    Simbología de la Parábola del Trigo y de la Cizaña

    Parábola del Trigo y de la Cizaña

    Jesús siguiendo con la enseñanza de la semilla y de como esta dio fruto, en esta parábola simbolizando lo siguiente:

    El Hombre que Sembró

    El hombre que sembró la semilla es el Señor, ese sembrador, quien esparce la buena semilla, aquella que fue redimida, dándole la Palabra de verdad a los creyentes.

    La Buena Semilla

    La buena semilla se está refiriendo a la enseñanza de Dios, que da buen fruto en las personas que escuchan la Palabra y dan lo que se requiere

    “El Reino de los Cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo”

    A través de su gracia, estos creyentes que dan el fruto del Espíritu, aquel que está basado en la enseñanza de y muestra el poder de Dios en sus vidas

    “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos” (Gálatas 5:22-24)

    Los Hombres que Dormían

    Los hombres que dormían se refieren a los servidores de Dios, a quienes se les ha dado la comisión de seguir el proceso de la Palabra y enseñanza dada.

    “Pero mientras los hombres dormían, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue”

    El Enemigo

    El enemigo se refiere a satanás y viene a sembrar lo que no es correcto, llevando una enseñanza incorrecta en medio de la semilla del trigo.

    La Cizaña

    La cizaña viene a representar a las falsas enseñanzas o doctrinas, que quieren camuflajearse en medio de la enseñanza dada por Dios

    El Crecimiento del Trigo y la Cizaña

    Parábola del Trigo y de la Cizaña

    Cuando surgen estas falsas doctrinas junto con el buen fruto dado por la Palabra de Dios, de modo que es difícil distinguir el uno de la otra.

    “Cuando el trigo brotó y produjo grano, entonces apareció también la cizaña”

    En este sentido, estos cultos o sectas cuando inician pueden parecer buenos, pero al profundizar las verdades bíblicas y su estudio, se puede ver las doctrinas falsas, que corrompen la sana doctrina dejada por el Señor.

    De este modo, el Señor le dice a sus siervos que deje que crezcan la cizaña y el trigo, pues al querer tomar lo que daña al trigo podría llevarsse a este también. Y es por eso que al llegar el tiempo de la siega se podrá distinguir lo que daña la siembra.

    “Y los siervos del dueño fueron y le dijeron: “Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿Cómo, pues, tiene cizaña? El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la recojamos?

    Pero él dijo: No, no sea que al recoger la cizaña, arranquéis el trigo junto con ella. Dejad que ambos crezcan juntos hasta la siega; y al tiempo de la siega diré a los segadores: Recoged primero la cizaña y atadla en manojos para quemarla, pero el trigo recogedlo en mi granero”

    Se puede decir que el mundo en la actualidad existe mucho trigo y también cizaña, es decir que hay muchas iglesias con la sana doctrina y muchos lugares o sectas con la falsa doctrina, que está llevando al mundo al abismo.

    Y el Señor advierte que la misión de los siervos de Dios es permanecer, y no arrancar la cizaña porque se podría arrancar al mismo tiempo y sin querer alguna espiga de trigo, por lo que se debe limitar en sembrar la Palabra de Dios.

    Para culminar se puede decir que la enseñanza que deja la Parábola del Trigo y la Cizaña es que existe una verdadera iglesia, y es aquella que está constituidas por los verdaderos creyentes que aman a Dios y cumplen sus mandatos.

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    Es esa iglesia que habla la Palabra de Dios que está limpia y sin manchas, una iglesia que ha creído en Jesús como su Salvador demostrando su autenticidad, y en el tiempo pertinente vendrá el Señor a tomar el trigo y arrancar la cizaña del mundo, y hará como la parábola de la gran pesca donde sacará los buenos peces y apartará los malos de su reino.

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