La Parábola de la Moneda Pérdida

La Parábola de la Moneda Pérdida fue una enseñanza que Jesús dio a todos sus seguidores y detractores, en búsqueda de representar el valor que tiene un pecador cuando es encontrado por Dios, y en ese proceso viene a limpiarlo.

En esta ilustración de la parábola de la moneda pérdida Jesús viene, nuevamente, a mostrar el valor que tenía para él los pecadores, y que estos fuesen encontrados por Él, y así llegar a un arrepentimiento genuino, y poder disfrutar de la salvación eterna

Índice

    La Parábola de la Moneda Pérdida

    La Parábola de la Moneda Pérdida

    Para comprender esta parábola hay que hacer un análisis de lo que dijo Jesús. Esta parábola dice lo siguiente:

    “¿O qué mujer que tiene diez dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con hasta diligencia hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, diciendo: Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido. Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente” (Lucas 15: 8: 10)

    Esta parábola tiene como protagonista a una mujer y una moneda pérdida. Es importante contextualizar cada uno de estos elementos empleados por Jesús, para que sus oyentes pudiesen comprender la alegoría que estaba retratando en la parábola de la moneda pérdida.

    En primer lugar, Jesús usó una moneda que era característica del pueblo judío, para esa época existía era el dracma. Como segundo punto hace mención de una mujer que está en su hogar haciendo sus quehaceres, algo que en la tradición judía era lo cotidiano.

    Y como tercer punto al perderse una de las monedas la preocupación es grande, pues era parte del sustento que tenía esta mujer, por lo que se deduce que era de escasos recursos, característico de los seguidores de Jesús en ese tiempo.

    Vale aclarar que para la época la moneda esa un dracma que representaba un día de sueldo de un trabajador, por lo que se entiende aún más el afán en conseguir esa moneda, que tanto le había costado a su esposo en obtener. Con estos elementos, de seguro los oyentes se sentían identificados al relato.

    Prosiguiendo con la parábola, la mujer, inmediatamente, enciende su lámpara, pues esas casas eran cerradas con escasa iluminación, además de piso rústico, por lo que debía abrir bien sus ojos.

    En esa búsqueda fue muy organizada y dedicada, hasta encontrar la moneda. Por lo que al barrer el piso lo hizo con mucho cuidado hasta encontrarla, y luego celebrar su hallazgo, con sus vecinos.

    Simbología de la Parábola de La Moneda Pérdida

    La Parábola de la Moneda Pérdida
    La parábola de la moneda pérdida tiene varias connotaciones, que se pueden representar de la siguientes formas:

    En este análisis la mujer representa a cualquier persona que ha tenido en sus manos algo de gran valor, que podría ser material o sentimental. Y en el caso del creyente es el conocimiento de la Palabra de Dios, su conocimiento, su salvación, siendo un tesoro, de gran estima.

    Es natural para el ser humana actuar cuando eso que consideraba valioso está perdido, buscarlo para satisfacer el gusto, placer y disfrutarlo. Inclusive, dándole un valor mayor, a lo que proporcionalmente pueda tener. Esas monedas eran de plata, y económicamente valían mucho.

    En el contexto espiritual cuando se habla que las monedas eran de plata se refiere a la palabra de Dios "Las palabras del Señor son palabras limpias, como plata refinada" (Salmos 12: 6) vale acotar, que ello corresponde a la acción de perder la verdad, que recibes del conocimiento de Dios, a través de su enseñanza.

    Otro punto que hay que analizar es la forma como se pierde la moneda, que se considera un gran tesoro, y fue por el descuido de la mujer, cayó al piso, sin percatarse.

    Ese desliz puede ocurrir en el creyente, que pierde ese conocimiento, cuando no practica la Palabra, no lee la biblia, no ora, no ayuna, se desvía del propósito, y pierde esa salvación que Jesús ha prometido.

    La Parábola de la Moneda Pérdida

    Esta mujer al percatarse de la moneda pérdida debió pensar que le haría falta para hacer alguna compra, por lo que no la dejaría perder. De la misma forma, el ser humano reflexiona sobre la riqueza material y sentimental, le da mucho valor, y es por ello que, inmediatamente, actúa en buscarla cuando siente perderla.

    Esto, ocurre con el creyente que al darse cuenta de la pérdida de esos tesoros espirituales y del alma que ha perdido, toma la lámpara como lo hizo la mujer, que en este caso es Jesús, quien viene a iluminar la oscuridad que estaba envuelto el creyente.

    El relato dice que la mujer barre el piso, hasta encontrar la moneda pérdida, eso en el aspecto espiritual del creyente significa que limpia la mente que está sucia, llena de pensamientos impuros, por lo que es purificada.

    Esa oscuridad que no le dan claridad para conseguir la verdad. Y es allí donde la luz, que es Jesús,hace el trabajo, en conseguir esa verdad, para alegrar al creyente en tener de vuelta esa salvación y conocimiento, en sus manos.

    Aspecto Espiritual de la Parábola de La Moneda Pérdida

    La parábola de la moneda pérdida puede tener otro tipo de análisis, y es en el aspecto espiritual simbólico de los elementos que emplea Jesús.

    • La Moneda

    La Parábola de la Moneda Pérdida

    La moneda es la representación de los pecadores, que tienen un gran valor para Jesús. Esas monedas son el tesoro mejor guardado del Padre. En este caso se asemeja a la parábola de la oveja pérdida, que es buscada para unirse al redil.

    De ello se puede deducir que Jesús se apiada de ese pecador, que está sufriendo y no lo deja perder, pues le ve un gran valor, para ser usado en su obra redentora. Además, hay que resaltar el valor que le da Dios al pecador, pues le afecta al verlo perdido, y organiza su rescate.

    • La Mujer

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    En el aspecto espiritual de esta parábola la Mujer era la representación de Dios encarnado en Jesús para la época, pues él estaba en búsqueda de esas monedas valiosas que era cada uno de esos oyentes, esos pecadores que llegaban al arrepentimiento.Cumpliendo la palabra que él dijo

    “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lucas 19: 10)

    Hoy en día es el Espíritu Santo, quien trabaja en la búsqueda de cada uno de esos pecadores que están en el mundo, los confronta, los redarguye, los ilumina en el camino, hasta que puedan obtener el conocimiento del plan divino.

    Abriendo los ojos de cada uno, para conocer la obra de la salvación dada por Jesús. Ese trabajo de búsqueda de las monedas (pecadores), es el trabajo que se realiza en la iglesia hoy en día, buscar esas piezas valiosas, que serán usadas de manera poderosa por Dios.

    • La moneda se caen

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    Las monedas al caer al suelo, representa la caída al pecado de las personas. En la historia que narra Jesús habla que la mujer barre el piso, es decir que estaba sucio, por ello esa moneda se perdió entre la suciedad del piso rústico.

    De la misma forma en que cae la persona a la inmundicia del pecado, donde los placeres del mundo lo envuelven impregnándolo, profanando la belleza del valor de las personas.

    • Barre el piso sucio

    La Parábola de la Moneda Pérdida

    El hecho de barrer el piso representa la llegada de Jesús en la vida de cualquier pecador, ya que el limpia lo sucio, saca lo que no sirve en la persona. Es el poder de la ministración que necesita el alma, en esa oscuridad y suciedad en que está envuelta.

    De ello se desprende que el creyente necesita ser limpiado y purificado, constantemente. Por lo que debe alejarse de cualquier tipo de impureza, y permitir que cada día Dios haga su obra en el, ordenando su vida.

    • La Lámpara para iluminar

    La Parábola de la Moneda Pérdida

    Esa luz que viene a iluminar la oscuridad del lugar, está representando dos cosas, la primera, evidentemente, es Jesús "Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo" (Juan 1:9) trayendo esa luz que necesitan los pecadores, para ser encontrados por Dios.

    Asimismo, esa luz representa la Palabra de Dios, y su enseñanza "Lámpara es a mis pies tu palabra" (Salmo 19: 105) de ella procede el conocimiento que ilumina hacia la verdad, al aprender cada una de las enseñanzas del Padre, para sus hijos.

    Ambas cosas vienen a traer luz a la vida de los pecadores, darle solución a los problemas que viven. Y a ayudarles en la limpieza de su condición errante.

    • La Búsqueda en el piso

    La Parábola de la Moneda Pérdida

    En la parábola hay que analizar la forma en que está mujer se encargó de buscar esta moneda. Lo hizo de manera organizada, no se rindió, no dudó en darla por pérdida. Siempre estuvo atenta con esa lámpara, revisando hasta lo más recóndito de su casa.

    De la misma forma Dios lo hace, en su inigualable paciencia, demuestra su amor a los pecadores, buscando la forma en que todos lleguen al arrepentimiento.

    “Él es paciente con nosotros, no queriendo que nadie perezca, sino que todos se arrepientan” (2 Pedro 3: 9)

    Ese es el acto de bondad y amor que hoy en día se vive a través de la obra evangelista dirigida por el Espíritu Santo. Esa búsqueda sigilosa e indetenible, que tiene su iglesia en encontrar esos pecadores, para que Dios los tenga en sus manos.

    • La Celebración por encontrar la moneda pérdida

    La Parábola de la Moneda Pérdida

    Esta mujer al conseguir esta moneda pérdida llamó a sus vecinos, y llena de gozo celebró el hallazgo, de lo que creyó había perdido. Eso representa a la gran fiesta que tienen en el cielo con toda la corte celestial, a espera de todos los hijos en la Casa del Padre.

    Afirmando Jesús la esencia de la enseñanza en ello: "Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente"(Lucas 15: 10) esa búsqueda y encuentro del pecador, que produce la alegría del Padre Celestial.

    La ilustración que se hace de la mujer con la moneda de regreso a sus manos, es la analogía del arrepentimiento que tiene un pecador que lo lleva a las manos del Padre. Representando lo valioso que son los pecadores para Dios y su obra salvadora.

    La parábola de la moneda pérdida es la representación de la misión encomendada por el Padre a Jesús, en buscar a los pecadores, y en llevar a cabo el plan de rescate y salvación de cada alma en la tierra. Ese plan viene a representar la restauración y la comunión del creyente con Dios.

    Estar en manos del Padre Celestial es la garantía de conocer el valor que cada persona tiene, desarrollar los talentos, activar sus dones, conocer su plan divino, levantarse ante la adversidad, caminar en santidad, y ser llenos de la esencia celestial donde lo malo no existe.

    Jesús logró salvar a través del sacrificio en la Cruz, y el Espíritu Santo es el encargado de buscar a quienes el Padre quiere usar para su obra.

    Limpiando las manchas del pecado, creado por la oscuridad que envolvía sus corazones, mostrándole la esperanza a que son llamados, siendo las lumbreras que el Padre Celestial desea encender, prosiguiendo el camino profético al que fueron predestinados.

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