Parábola De La Oveja Perdida

Parábola De La Oveja Perdida es una de las enseñanzas que Jesús dio delante de una gran multitud y frente a sus detractores (fariseos, sacerdotes, escribas) en el que refleja la compasión con la que Él miraba a aquellos que no tenían a Dios en sus vidas.

Con esta parábola Jesús revela la misión que Él tenía de rescatar al pueblo de Israel, tomando como ejemplo la historia de una oveja que se aparta de su pastor, y sufre grave peligro, por lo cual va al rescate de ella para tenerla en su regazo. De esa misma forma era como Jesús buscaba a todos los pecadores durante su caminar en la tierra.

Índice

    Parábola De La Oveja Pérdida

    Parábola De La Oveja Perdida

    La parábola de la oveja perdida la narró frente a un grupo de recaudadores de impuestos, pecadores, fariseos y maestros de la ley, quienes estaban muy atentos a lo que Jesús enseñaba, por lo que Él les pidió que se imaginaran que tenían cien ovejas y una de ellas se desviaba del rebaño, por lo que el buen pastor iría en búsqueda de esa indefensa ofensa para tenerla junto con él.

    De esta forma, tan alegórica Jesús muestra con una actividad conocida por todo el pueblo de Israel, que era el pastoreo de ovejas, el llamado al que Él fue designado en volver a todo ese pueblo que estaba desviado de la palabra de Dios a las sendas del Padre Celestial.

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    Del mismo modo, se indica la satisfacción luego de la búsqueda de la oveja, ya que el pastor se siente feliz y comparte la alegría con sus amigos y vecinos, al traer de vuelta esta oveja pérdida que sufría peligro de ser agredida por los peligros que la acechaban al estar sola. Esto mismo ocurría en los cielos cada vez que a través de Jesús y su palabra se arrepentía un pecador, y decidía seguir a Dios.

    Análisis de la Parábola De La Oveja Perdida

    Parábola De La Oveja Perdida

    La parábola de la oveja perdida tiene varios significados que son pertinentes conocer, primero hay que revisar lo que dijo Jesús a toda la multitud

    “Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come. Entonces él les refirió esta parábola, diciendo: ¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso; y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido. Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento” (Lucas 15:1-7)

    Los que escucharon la parábola

    Para iniciar hay que tomar en cuenta que los que escuchaban esta enseñanza tenían cada uno su razón de ser

    “Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come”

    En primera instancia están los publicanos y pecadores que se acercaban a escuchar la enseñanza de Jesús, ellos lo hacían porque cada día entendía que la única salvación era seguirlo a Él, pues eran confrontados por cada una de las palabras que salían de la boca de Jesús, y ellos querían agradar a Dios en todos sus caminos.

    Por otro lado, estaban los fariseos y escribas quienes celosos buscaban la forma de acusar y desprestigiar la enseñanza de Jesús, por lo que al ver esa multitud de pecadores congregada lo que hacían era criticar y murmurar en contra de Jesús y su enseñanza sobre el reino de los cielos.

    Por tal motivo, Jesús declara esta parábola enseñando la misericordia y compasión con la que Él estaba caminando, en búsqueda del arrepentimiento del pueblo de Israel, que estaba perdido en el pecado y en la deshonra a Dios.

    Las Ovejas

    Las ovejas vienen a representar en esta parábola al pueblo de Israel, ese rebaño que Dios había creado y al cual Él quería pastorear por completo. En la actualidad, representa a toda la humanidad a la que se le está llevando el mensaje de salvación, para arrepentimiento de pecados y que puedan volver al seno del padre.

    “¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?”

    Jesús al tomar el ejemplo del pastoreo, indica que era un rebaño de cien ovejas las que tenía este hombre, y este número representaba para la época en que fue narrada, que era un rebaño medio, es decir no era un hombre rico ni pobre sino medio, por lo que sería fácil identificarse con él.

    Parábola De La Oveja Perdida

    La Oveja Perdida

    Cuando se habla de la oveja perdida que fue a buscar este hombre, esta indica que era importante y valiosa para él, al igual que el resto de las ovejas, por lo que él se mueva a buscarla por amor y compasión a que no fuera dañada en el campo .

    Esta oveja perdida es la representación de ese pueblo que estaba escuchando la enseñanza en ese momento, esos pecadores y recaudadores de impuestos, esos que estaban fuera del rebaño de Dios y por el cual Jesús estaba enseñando esta parábola.

    En la actualidad está oveja perdida representa a todas aquellas personas que de manera consciente o inconsciente se han alejado de Dios perdiéndose en el mundo con sus placeres y bondades llenas de pecado y perdición por lo que han abandonado el rebaño de Dios lleno de bondades y propósito divino

    El hombre que busca la Oveja

    El hombre que busca la oveja perdida es evidente que es el pastor de ese rebaño, eso quiere decir que en su labor él estaba entendido en que debía cuidar de cada uno de los miembros de su rebaño, por lo que él no se quedó con las noventa y nueve, únicamente, sino que fue a salvar la oveja que se había perdido.

    De la misma manera, Jesús estaba representándose como ese pastor, ese buen pastor que luego en el libro de Juan se habla, aquel que atiende a su rebaño y no deja que ninguna de sus ovejas se pierda para la gloria de Dios

    “Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen. Como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también me conviene traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor” (Juan 10:14-16)

    Parábola De La Oveja Perdida

    Los amigos y vecinos del hombre

    Cuando Jesús hace referencia a esos amigos y vecinos de este hombre que celebran cuando encuentra esa oveja perdida hace alusión a todos aquellos que siguen sus mandatos y principios, ya que tienen la misma felicidad que el mismo Jesús cuando un pecador se arrepiente de sus malos pasos.

    De este modo, Jesús indica algo muy importante, que todos aquellos que hacen la obra de llevar el evangelio tendrán ese mismo gozo como aquellos que vieron a este hombre salvar esta oveja perdida, convirtiéndose así en esos amigos y vecinos muy cercanos, como esa familia a la que hizo referencia cuando María lo buscaba.

    “Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre” (Mateo 12:50)

    Esto quiere decir que estos amigos y vecinos son aquellos que llevan la palabra de Dios, y no sienten envidia ni molestia cuando una persona se arrepiente de sus pecados, y vuelve al rebaño de Dios

    El Gozo en el Cielo

    Esta parábola Jesús la termina de una forma magistral, indicando lo valioso que es para Dios que un pecador se arrepienta en la tierra, dándole mucho valor aquellos que dejan sus viejos vicios y sus malos pasos ante Dios

    “Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento”

    Ese gozo o alegría viene a representar ese recibimiento que tienen todas aquellas personas que vuelven a la casa del Padre Celestial. Es una analogía de la parábola del hijo pródigo, en el que un padre hace fiesta le cambia el vestido, y le coloca un anillo en representación de la identidad que había perdido.

    Enseñanza de la Parábola De La Oveja Pérdida

    Parábola De La Oveja Perdida

    Una de las enseñanzas que se puede tomar de esta parábola es que Dios está dispuesto a buscar a su pueblo que está extraviado, y su amor y misericordia nunca se acaban dándole el perdón a todo aquellos que en un tiempo se apartaron de su rebaño.

    “Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros” (Isaías 53:6)

    Por otra parte también indica que Dios es el que está buscando a todos aquellos para que vuelvan a suceder como lo dice su palabra que aquellos que no lo buscaron lo halla

    “Fui buscado por los que no preguntaban por mí; fui hallado por los que no me buscaban. Dije a gente que no invocaba mi nombre: Heme aquí, heme aquí” (Isaías 56:1)

    De esta forma esta parábola viene a representar el amor de Dios para todos, pues Él ama tanto aquellos que están lejos de su presencia como aquellos que han permanecido en su rebaño a pesar de todas las circunstancias. Eso habla de la misericordia que rodea a Dios, pues Él en este momento sigue buscando esas almas que están envueltas en el pecado y celebrará cuando las encuentre.

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